Hace unos días fue Celedón en Gasteiz, hoy Marijaia en Bilbo, y ambos tienen muchas cosas en común, y una de ellas, es que es posible compatibilizar la alegría de las fiestas, con el recuerdo y la reivindicación de los derechos de las personas que hoy no están entre nosotros, porque no solo están privados de libertad, sino, también, de muchos de sus derechos básicos.
Junto con los representantes de las Comparsas de Bilbo, hoy, queremos invitar a la sociedad vasca, a la manifestación que, de manera conjunta, hemos organizado, para el próximo día 23 de agosto a las 12,30 del mediodía.
Para quienes conformamos la Red Ciudadana SARE, este es un año especial. Por un lado, acabamos de cumplir cinco años de vida, desde aquel 15 de junio de 2014, que un grupo de personas de diferentes ámbitos ideológicos y profesionales, decidimos que había llegado la hora, de unirnos para reivindicar algo tan lógico como los Derechos Humanos de todas las personas.
Por otro lado, en estos cinco años, hemos coadyuvado y por tanto hemos sido testigos, de que estamos abriendo un nuevo tiempo en E.H.. Un nuevo tiempo, que nos brinda una oportunidad para avanzar en la resolución, la paz y la convivencia.
ETA se ha disuelto: el colectivo de presos y presas vascos, han continuado dando pasos en favor de la convivencia, y lo han hecho, a pesar que desde el ámbito de la justicia y la política en el Estado español, se ha continuado respondiendo con mas represión en las cárceles; nuestros compañeros de Iparralde, los Artesanos de la Paz, han abierto un cauce de acercamiento con el Gobierno y la Justicia francesa, y nosotros, paso a paso, hemos abierto un cauce de comunicación con instituciones del estado, y a su vez en E.H, se han alcanzado acuerdos en las Instituciones y en el ámbito sindical, nunca logrados hasta ahora. Y en este camino, vamos a continuar.
El lema de la manifestación del día 23, expresa con claridad los objetivos que perseguimos: “Es tiempo de desatar nudos”, es hora, también, de ir cerrando heridas de tantos años de confrontación; es hora de empatizar; de ponernos en el lugar del otro. En definitiva, es tiempo de sin olvidar, no odiar para poder avanzar.
Pero es tiempo, también, de poner fin al régimen de excepcionalidad que se aplica a los presos y presas vascos.
Hoy, solamente, queremos poner el énfasis, en los 91 presos y presas bizkainos, que representan una importante parte, de los 248 presos y presas vascos.
A estos presos y presas, se les esta negando la aplicación de la legislación penitenciaria y con ello, el poder iniciar el retorno a sus casas.
Para visitar, al 75% de estos 91 presos, sus familiares, deben recorrer semanalmente, una media de 1.000 kms (ida-vuelta), para 40 minutos de visita.
De estos 91 presos, seis de ellos, junto con el alejamiento, están aquejados de graves enfermedades. Dos de ellos, junto a otros 14 presos, llevan cumplidos más de 20 años de privación de libertad, que esto no sería así, si se les hubiera aplicado la legislación ordinaria.
Y por comentar algún dato más, 79 de estos presos, continúan en primer grado penitenciario y 17 de ellos, afectados por la no aplicación de la acumulación de condenas.
Es por ello, que hablamos de “desatar nudos”; de reivindicar la activación de la sociedad. Que todos y todas, debemos ser partes de la solución. Porque somos, la sociedad civil, la garantía para avanzar en pro de la convivencia; porque somos el “acullu”, para que la política pase de la palabras a los hechos.
Sare, no ha nacido para suplantar la labor de las instituciones o de los partidos en esta reivincidación. Hemos nacido, para activar a la sociedad, en pro de este objetivo.
Demostremos en las calles de Bilbo, el próximo día 23, que los acuerdos alcanzados en los parlamentos de Gasteiz e Iruñea; en las JJGG y en los Aytos.vascos, representan al 85% de los ciudadano/as vasco/as.
Allí os esperamos a todos y todas, para que nadie en nuestro nombre o con nuestro silencio, se considere legitimado para continuar vulnerando los derechos de los presos y presas vascos.



