SARE comparte la declaración «LIBERTAD PARA ARNALDO OTEGI; PRESOS VASCOS, A CASA»

El pasado martes 24, se presentó en Bruselas la Declaración promovida por el Basque Friendship Group del Parlamento Europeo, firmada por 24 destacadas personas del panorama internacional, pidiendo el final de la dispersión como paso previo a una excarcelación de presas y presos vascos, empezando por la de Arnaldo Otegi. SARE saluda esa declaración, tras la cual hay un gran trabajo de concienciación y solidaridad en defensa de los derechos humanos de todas las personas afectadas por la dispersión –personas presas y sus familiares y amistades- y a favor de una resolución justa y duradera del conflicto que tanto sufrimiento ha dejado en Euskal Herria. Desde aquí, queremos agradecer profundamente el compromiso tanto del Friendship Group como de los 24 firmantes, y manifestar nuestra disposición a colaborar con la iniciativa.

A nuestro entender, esa Declaración tiene un gran valor en la denuncia internacional de la política penitenciaria del Estado español. Además, buena parte de las 24 personas firmantes conocen bien la cárcel, pues la sufrieron durante largos años y en condiciones muy duras. Su vivencia les acerca, sin duda, a lo que suponen la dispersión y las medidas excepcionales aplicadas cruelmente a presas y presos vascos y sus familiares.

Por otro lado, el Friendship Group está formado por parlamentarios y parlamentarias de distintos países y diversas tendencias políticas, que, sin embargo, se han puesto de acuerdo en la necesidad de acabar con la dispersión dentro de una apuesta por la paz y los derechos humanos.  Demuestran, por tanto, que es posible trabajar entre diferentes con un objetivo claro, algo por lo que SARE aboga desde su fundación y a lo que llama a los diversos agentes políticos y sociales de Euskal Herria. Construir aquí acuerdos similares es fundamental para conseguir poner fin a una situación que continúa generando un sufrimiento injustificable a miles de personas.

En este sentido, SARE ratifica una vez más su convicción de que una resolución justa debe tener en cuenta y dar respuesta a todo el sufrimiento generado durante el conflicto, provenga de donde provenga. No obstante, hoy la única fuente activa de vulneración de derechos humanos está en la actitud del Gobierno español con su estancamiento en una política penitenciaria basada en el castigo despiadado y la venganza. Por ello, centramos nuestros esfuerzos en la creación de una potente red ciudadana desde la cual se impulse la reclamación mayoritaria de la sociedad vasca de acabar con esa política.

Al día siguiente de la Declaración del Friendship Group, el Gobierno español volvió a desencadenar una operación policial contra personas que trabajan en la defensa de los derechos de presas y presos y sus familiares. Casi como en una repetición de lo ocurrido el pasado mes de enero, cuando, tras la multitudinaria movilización convocada por SARE, una operación policial golpeó a abogadas defensoras de presos y presas. No parece casual que el Gobierno español responda con tales actuaciones, tendentes a la deslegitimación y la ilegalización de la solidaridad, cuando su inhumana política penitenciaria es puesta en evidencia y cuestionada.

La mirada europea se posa cada vez con más frecuencia y crítica sobre las actuaciones –o no actuaciones- del Gobierno español en este terreno. En lo tocante a la dispersión, dos sentencias del Tribunal de Estrasburgo dejan  bien claro que es contraria a los derechos de las personas presas y de sus familiares. Ambas sentencias serían de aplicación inmediata en el Estado español, pero el Gobierno hace como que no las conoce.

El muro de silencio que quiere construir el Gobierno español en torno a las prisiones se resquebraja. Para agrandar la brecha es necesario seguir construyendo red ciudadana en la que participen tanto personas individuales como movimientos sociales, y abogando por un acuerdo entre partidos políticos centrado en los derechos humanos, dejando de lado cuestiones partidarias.

SARE seguirá trabajando  para cerrar de una vez las puertas al sufrimiento y abrirlas a la esperanza. Derechos  humanos. Resolución. Paz.