Las pequeñas grandes víctimas de la dispersión

El hijo de Igor y Alaitz nació en prisión. El de Aner, de dos años, convive con su madre en un módulo de Aranjuez. Las hijas de Iera solo pueden ver a su aita una vez al año sin cristal, en Lisboa. Y el de Maite, de 17 años, se ha pasado toda la vida en la carretera sin entender todavía por qué se le impone ese castigo extra.

Alaitz Areitio fue detenida estando embarazada y su hijo nació en prisión. Igor Igartua, arrestado en la misma operación que su compañera en junio de 2007 en la localidad francesa de Bagnères de Bigorre, salió en libertad aproximadamente hace año y medio, y desde entonces vive con el niño, de seis años. En febrero, cumplirá siete. Igor tiene prohibido entrar en el Estado francés, y por tanto, visitar a Alaitz con el hijo de ambos.

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