El preso gravemente enfermo Gorka Fraile ha denunciado el trato recibido en el hospital de Badajoz. Fraile, además de estar dispersado en Badajoz, sufre la enfermedad denominada carcinoma epidermoideo en el dorso de la lengua.
Gravemente enfermo y dispersado, doble castigo. El preso ha denunciado, que además de tener durante todo el viaje las esposas puestas, le hicieron un TAC esposado. Este trato, además de tener consecuencias físicas, también ha tenido consecuencias psicológicas. Etxerat ha denunciado que este trato está fuera de toda ética profesional y ha anunciado que interpondrá las pertinentes denuncias.
Continuamente venimos denunciando que estar enfermo y preso son incompatibles; si a eso, además, le sumamos el hecho de un trato inhumano, qué decir. Las personas presas gravemente enfermas deben estar en casa, para poder hacer frente a sus enfermedades y recibir el tratamiento adecuado. Así lo han expresado, en más de una ocasión, los y las trabajadoras de la sanidad. Hasta que se de la vuelta a casa de todas estas personas, desde SARE exigimos un servicio sanitario digno, respetando los derechos básicos de todas estas personas.
Por otra parte, en Euskal Herria, las reivindicaciones por los derechos de las personas presas no cesan.
La viuda de Jesus Maria Pedrosa, Carmen Hernández, ha pedido la libertad de las personas presas gravemente enfermas.
Pedrosa era concejal del Partido Popular en el ayuntamiento de Durango, y murió a consecuencia de un atentado de ETA. Su mujer ha declarado que “la política penitenciaria debería permitir que una persona presa con ese tipo de enfermedades debería de volver a casa”.
Además, los ayuntamientos de Antsoain y Durango han aprobado sendas mociones en favor de que los derechos de Gorka sean respetados y se le aplique la prisión atenuada.
El ayuntamiento de Antsoain exigió un trato sanitario digno, mientras que el ayuntamiento de Durango pidió la libertad de este. En los dos ayuntamientos, casi todos los grupos políticos exigieron la libertad del preso gravemente enfermo. Es de alegrarse ver cómo estas iniciativas salen adelante en las instituciones, haciendo los políticos también suyas las reivindicaciones que demanda la sociedad.

