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Ante una situación injusta y contraria a derechos
Joseba Azkarraga y Teresa Toda, portavoces de Sare
Mucho se ha hablado en la sociedad vasca, durante las últimas semanas, de sufrimientos, de víctimas, de memoria, de reparación. Se han hecho propuestas, se han celebrado memoriales, se han desarrollado encuentros y actos oficiales. Ha habido gestos de reconocimiento, necesario y merecido, a familiares y víctimas directas de violencias sufridas durante las últimas décadas en nuestra tierra.
Pero no todas las voces se han podido oír con la misma intensidad, ni todas las víctimas han sido igualmente reconocidas. Apenas han encontrado lugar aquellas personas que siguen padeciendo, hoy en día, las consecuencias de una política penitenciaria anclada en el pasado y que genera sufrimiento, dolor e injusticias sobre las personas presas y, especialmente, sobre sus allegados.
Cuatro años después de la declaración de ETA poniendo fin a toda su actividad armada, y tras los pasos dados por el Colectivo de Presas y Presos Políticos Vascos (EPPK), cabría esperar algún cambio en una política penitenciaria durísima, muy alejada de las recomendaciones europeas en esta materia.
Pero no ha sido así. A pesar de los cambios ocurridos desde 2011 en el panorama político y social vasco, cada fin de semana las carreteras que surcan el Estado español siguen siendo recorridas por cientos de personas que, desde Euskal Herria, emprenden viajes que nunca hubieran hecho de no ser por la política de dispersión de presos y presas vascas. En ese obligado desplazamiento han muerto 16 personas y varias decenas han sufrido heridas y consecuencias graves en accidentes.
Además de los costes económicos hay que subrayar los emocionales. El paso de los años hace que muchos padres no puedan ya soportar los trayectos para visitar a sus hijos e hijas. Decenas de niñas y niños pierden semanalmente horas o días de ikastola para emprender ruta hacia unas visitas con las que mantener vivo el vínculo familiar.
La dispersión ha sido complementada por unas modificaciones específicas de la legislación y reglamentos penitenciarios que endurecen al límite las condiciones de cumplimiento de penas y que alargan la estancia en prisión.
Ante todo ello, Sare trabaja con el objetivo de lograr que cambie la situación. Pedimos la implicación y el compromiso de personas, entidades, instituciones y fuerzas políticas y sociales. Apelamos a despojar a la cuestión de ropajes e intereses políticos, pues así se enfocará en toda su crudeza como una cuestión que atañe a derechos básicos (derechos humanos, pero también derechos legales) de las personas presas y sus familiares. Queremos un clamor unitario.
Esta es una de las aspiraciones de Sare, red que pretende lograr el fin de la dispersión, y la derogación de toda la legislación excepcional que la envuelve y sustenta. En ese camino, es prioritario lograr la excarcelación de presas y presos gravemente enfermos, así como la de quienes cumplieron condenas en el Estado francés que el Estado español se niega a contabilizar pese a la directriz europea que así lo indica.
Sare ha abierto vías, caminos, relaciones amplias en este año y medio. Hay imágenes, como la del pasado mes de junio en el hotel Abando, que atestiguan que voces muy diversas respaldan nuestros objetivos y formas de trabajo.
Hemos constatado que, poco a poco, se van oyendo más opiniones que cuestionan esta política penitenciaria y la legislación y reglamentos excepcionales. Son pronunciamientos hechos en Euskal Herria, en el Estado español –incluso desde la propia Audiencia Nacional-, en el Estado francés (Declaraciones de Baiona y París, palabras de la ministra Taubira), y en instancias de la Unión Europea (iniciativa Free Otegi, Free Them All, y sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, entre otras).
Pero la situación se prolonga y se agrava. El Gobierno español hace oídos sordos. Por eso se necesita un esfuerzo sostenido. Por eso saldremos a las calles de Bilbao y Baiona el próximo 9 de enero, con reivindicaciones muy claras, a las que esperamos se sumen muchas personas que, aún no compartiendo planteamientos ideológicos, sí son capaces de manifestarse ante esta sostenida vulneración de derechos, defendiendo que, para resolver las cuestiones pendientes, hace falta la modificación de situaciones excepcionales y diálogo en vez de sed de venganza.
El Ayuntamiento de Portugalete pide el fin de la dispersión
La mayoría de los representantes municipales del Ayuntamiento de Portugalete refrendaron ayer la moción presentada por Sare Portugalete que reclama el acercamiento de las personas presas a su lugar de origen. Por primera vez el ayuntamiento de la citada localidad se ha mostrado en contra de la dispersión, “porque los presos han de estar cerca de su entorno familiar y social” y pedirá a los gobiernos francés y español que desactiven la política penitenciaria que aplican, señal de que crece el compromiso con la defensa de los derechos humanos en la sociedad vasca.
El ayuntamiento pedirá también a los responsables de Instituciones Penitenciarias de ambos estados y al juez de vigilancia penitenciaria de la Audiencia Nacional, que adopten “con carácter de urgencia” medidas encaminadas al acercamiento a prisiones cercanas a su lugar de origen tanto de las personas presas vascas en general, como de los cuatro portugalujos en particular.
Presentación de Sare en Iruñea
27 de noviembre, a las 18:00 en el palacio Condestable.
Ponentes: Teresa Toda y Joseba Azkarraga.
Presentador: Carlos Aitor Yuste.
“hay sentencias que más corresponden a panfletos políticos que a una argumentación plenamente jurídica”
Esta mañana en Kalegorrian hemos querido analizar la última sentecia de la AN española que ha rechazado el recurso presentado por una veintena de presos vascos contra la decisión del Juzgado Central de Vigilancai Penitenciaria de mantenerles dispersados en cárceles del Estado español.
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Autor: Info7 Irratia
Juristas se adhieren a la convocatoria del 9 de enero
Reclaman respeto a los derechos humanos de las personas presas
Juristas de distinta condición e ideología se han adherido a la movilización convocada para el día 9 de enero en Bilbao y Baiona, por Sare y Bagoaz, que reclama el respeto de los derechos humanos DDHH de los presos y presas vascas, que, a su juicio, en este momento son sistemáticamente conculcados por los poderes públicos, tanto por el Gobierno como por los propios Tribunales de Justicia y no se ajustan a la legalidad vigente. Begoña Atxa y Juan Mari Vidarte, que han ejercido de portavoces en la rueda de prensa ofrecida en el Hotel Abando de Bilbo, han detallado los argumentos jurídicos para explicar la vulneración, principalmente en cuanto al derecho al cumplimiento de condena cerca de sus lugares de residencia habitual, y en relación al computo del cumplimiento de penas en Estados diferentes de la UE.
Los juristas reunidos han destacado que desde instancias europeas, “están poniendo, tímidamente, freno a algunas de las medidas que hoy continúan aplicando los Gobiernos de Madrid y París. Sin embargo, una y otra vez, las autoridades políticas y judiciales españolas y francesas, intentan esquivar las decisiones del Tribunal Europeo de Derechos Humanos TEDH, en todo aquello que se refiere a los presos y presas vascos”.
Han argumentado que la política penitenciaria no se ajusta a la legalidad, ni propia ni europea. “Consideramos que la política de alejamiento y dispersión de las personas presas, a cientos de kms. de sus domicilios, es contraria al respeto a los DDHH, según se recoge en varias resoluciones del TEDH, -casos de Khodorkovskiy y Lebedev,- en concreto vulnera el derecho a la intimidad y a la vida familiar que está reconocido en el Convenio Europeo de DDHH y Libertades Públicas, en la Constitución española de 1.978 y en otras normas de inferior rango legal”. Así han mostrado su preocupación tras la sentencia de la Audiencia Nacional negando el acercamiento “tanto por el desconocimiento de la jurisprudencia del TEDH como por la falta de adecuación a la situación social y política actual que requiere otras formas de entender el Derecho”.
Asimismo, han querido trasladar a la opinión pública su inquietud por la actitud de los tribunales españoles en relación a la decisión Europea sobre el computo de penas cumplidas en otros Países, que permitiría a algunas personas encarceladas estar ya en libertad o a punto de alcanzarla. Los magistrados de la Audiencia Nacional decidieron 11 contra 9 no consultar al Tribunal de Justicia de la UE si su aplicación restrictiva es conforme al Derecho europeo. Los juristas presentes en la rueda de prensa han denunciado que “la Audiencia Nacional juega con el derecho a la libertad de personas que ya han cumplido en su totalidad la pena. Pero, además, nos parece, desde un punto de vista humanitario, una medida especialmente dura cuando se trata de personas con una estancia en prisión, superior a los veinte años, y que tienen entre cuarenta y setenta años de edad”.
Los juristas vascos reclaman que dejen de tratar a estas personas encarceladas de forma excepcional con una aplicación de la legalidad forzada e intencionadamente contraria a sus derechos, “consideramos que la aplicación de una política penitenciaria, ajustada a la legalidad ordinaria, puede servir de aliciente para avanzar hacia un escenario de paz, tan ansiado por la sociedad vasca, como así lo ha manifestado en numerosas ocasiones”.
Juristas presentes en la rueda de prensa
- Begoña Atxa
- Juan Maria Bidarte
- Felix Cañada
- Amaia Izko
- Iñigo Santxo
- Juan Daniel Barandiaran
- Nazario Oleaga
- Iñaki Lasagabaster
- Arantxa Itsasmendi
- Begoña Crespo
- Mikel de la Fuente
- Iñigo Urrutia










