La comparecencia de la dinámica Orain Presoak de hoy la realizamos junto con los familiares de presos navarros. Por un lado para denunciar la política alejamiento y por otro lado para hacer un llamamiento a la sociedad Navarra para que participe en la manifestación del 20 de Octubre en Donostia. A día de hoy, en Navarra hay 40 presos y presas de los cuales 39 están alejados de sus lugares de origen. Sus familiares tiene que recorrer una distancia media de 650 kms para poder realizar las visitas. No solo eso. Ésta política de alejamiento, que está basada en la venganza ya ha dejado 16 muertos y demasiados accidentes. Cada fin de semana familiares y amigos ponen sus vidas en peligro para poder ver a sus seres queridos. El injusto sufrimiento sigue vigente.

En este nuevo tiempo abierto tras la disolución de ETA, las personas que nos hemos unido y organizado dentro de la dinámica Orain Presoak queremos poner nuestro granito de arena para que se pueda producir ese cambio que anhelamos desde hace demasiados años. Hablamos de un cambio hacia la paz y la convivencia. Un cambio que acabe con el sufrimiento y ayude a deshacer nudos y crear puentes entre la sociedad.

Para ello, tal y como dijimos el 2 de junio en Bilbao en la presentación de esta dinámica, vemos imprescindible solucionar la situación de vulneración que sufren cientos de presos y presas vascas que se encuentran a miles de kilómetros de sus hogares y familiares. Somos conscientes de que el dolor de las personas que conformamos la sociedad vasca es muy diverso. No queremos dejar al margen ninguna de esas duras realidades. Tal y como hemos subrayado anteriormente, nuestro deseo es avanzar hacia una sociedad en paz y en convivencia y para ello es necesario desatar nudos y cerrar las heridas abiertas.

En este sentido, los últimos meses se han podido oír distintas voces pronunciándose sobre la necesidad de un cambio en la actual política penitenciaria. Aún así, tenemos que decir que aún no tenemos claro cuál es la hoja de ruta que plantea este nuevo Gobierno para llevar a cabo ese cambio que tanto ansiamos. Esto nos crea serias dudas. Si hablamos de un verdadero cambio, hacen falta algo más que palabras, hacen falta acciones y, sobre todo, unos objetivos claros: acabar con el sufrimiento, garantizar el respeto de los derechos humanos, hacer cumplir la normativa vigente y crear condiciones para la paz y la convivencia. Esto es lo que creemos que se merece esta sociedad y el legado que queremos dejar a las generaciones venideras. Porque no nos creemos que nadie, absolutamente nadie, desee para aquellos que nos sucedan lo que nosotros hemos padecido durante tantos años. No queremos imaginarnos tal barbarie.

Es por ello que, quienes participamos en esta dinámica, estamos convencidas de que este es el momento de construir las bases de este cambio. Creemos que estamos ante las condiciones ideales para ello. Y que con el impulso de cada uno y cada una de nosotras tenemos la oportunidad de hacer realidad ese sueño de crear una realidad sin más sufrimiento. Así pues, queremos invitar a toda la ciudadanía a animarse a pedir al Gobierno español que pase, cuanto antes, y sin requisitos, de las palabras a los hechos.

La cita del próximo 20 de octubre la realizamos precisamente para eso, para actuar en conjunto. Para asegurar que se dan pasos hacia delante. Para convertir en realidad el cambio.

Hoy, hacemos un llamamiento a la ciudadanía Navarra. Es hora de activarse, tenemos ante nosotros la oportunidad de acabar con el sufrimiento que durante tantos años hemos vivido. La oportunidad de cerrar heridas. De desatar nudos. De crear una sociedad en paz y en convivencia.

El 20 de Octubre participa, tú también, en la manifestación que se celebrará en Donostia.

¡Ahora los Presos! ¡Todas a Donostia!