No cesa la vulneración de los derechos humanos de las personas presas enfermas
Sare considera inaceptable la actitud que mantienen las autoridades penitenciarias con los presos vascos gravemente enfermos en general, y con Ibon Iparragirre en particular.
El preso ondarrutarra que vive con el VIH ha sido trasladado unos días a Bizkaia para asistir a un juicio, pero enseguida ha sido dispersado de nuevo y trasladado a la prisión de Alcala Meco sin estimar ni considerar su precaria situación de salud y haciendo caso omiso a la amplia petición de excarcelación realizada desde diversos sectores de la sociedad, como por ejemplo desde la Etxera gunea puesta en marcha en la plaza circular de Bilbo con el objetivo de dar a conocer la situación extrema en que se encuentran las personas enfermas privadas de libertad. El propio lehendakari Iñigo Urkulu, el parlamento de Gasteiz y los ayuntamientos de la comarca de Lea Artibai han pedido la excarcelación de estas personas.
El caso de Ibon Iparragirre es significativo, ya que en 2011 el juez le aplicó el artículo 100.2 y la prisión atenuada por su enfermedad, que en 2014 le retiraron, fue nuevamente detenido y dispersado, primero a la prisión de Valdemoro y luego a Alcala.-Meco. Es evidente que desde entonces su estado de salud ha empeorado, está perdiendo la visión, sus familiares y amigos están denunciando constantemente su gravedad pero los responsables no muestran ningún interés por el respeto a sus derechos fundamentales.
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha resuelto en varios casos que la dispersión vulnera derechos fundamentales de las personas privadas de libertad, pero los responsables de instituciones penitenciarias intentan eludir esas resoluciones. Tampoco se ajusta a la legalidad el mantenimiento en prisión de las 10 personas presas gravemente enfermas. Su vida está en juego.
El Gobierno de Madrid hace oídos sordos a las reclamaciones de amplios y diversos sectores de la sociedad vasca. En este sentido, podemos enumerar las innumerables iniciativas desarrolladas para liberarlas, como por ejemplo en la “Etxera-gunea” abierto durante una semana en la plaza circular de Bilbo para dar a conocer la situación de los presos enfermos, así como, las numerosas peticiones institucionales y populares. Entre otros del lehendakari Iñigo Urkulu, el parlamento de Gasteiz o los ayuntamientos de Lea Artibai.
Sí a principios de mes ex-concejales de Rentería de diversos partidos políticos apoyaron la excarcelación de Aitzol Gogorza, la pasada semana siete ayuntamientos de Bizkaia reclamaban por unanimidad la liberación de todos presos enfermos, y en particular de Ibon Iparragirre.
Sare reitera que seguirá denunciando estas graves situaciones y defendiendo los derechos humanos en todas partes y considera que el compromiso de los ciudadanos es muy importante para hacer frente al inmovilismo gubernamental.
