Jagoba Codó seguirá preso pese a tener espondilitis anquilosante
Jagoba Codó seguirá preso pese a estar gravemente enfermo. Codó padece espondilitis anquilosante. Estamos, una vez más, ante otra crueldad que por desgracia no es nueva. Estar gravemente enfermo y a la vez preso, a parte de ser una clara vulneración de los derechos humanos, va también contra la ley.
La Audiencia Nacional de España fijó una condena extra de 14 meses a Codó, pero el Tribunal Supremo de España se ha manifestado ahora contra esta suma de condenas. Después de esta medida, Codó no deberá cumplir 14 meses más de prisión, pero seguirá preso: gravemente enfermo y preso.
Debemos terminar con la ley de excepción que se les aplica a las y los presos vascos. Para empezar, porque van en contra de sus propias vidas estas medidas; y porque, una vez más, sitúan a los familiares también en una situación de excepcionalidad, actuando también contra los derechos de estos últimos.
Los presos enfermos sólo se pueden entender en una política penitenciaria basada en el odio y en la venganza. Y hay que acabar con una y con otra; es necesario, es urgente. Las personas que están gravemente enfermas no pueden estar presas, y la política penitenciaria no puede basarse en el odio ni en la venganza. Sólo así se conseguirá que sean respetados los derechos humanos.
















